A Hora

Borges 2017

Busco en este trabajo congelar el paso del tiempo. La impermanencia y la atemporalidad se hacen presentes aquí. Podría llegar a decir que el tiempo es simplemente un trazo recto, donde el pasado es “lo que puedas”, el futuro es dudoso, y el presente se sale de foco. La fotografía “medita junto a mi”. A través de mi mirada, la realidad se deforma. Paradójicamente, con mi cámara y  el  juego que instalo entre estas  imágenes, construyo distintas tensiones desde sus propios recursos. Así aparecen la superposición de planos, los collages, los juegos de luces y sombras, la combinación de fragmentos, para producir un todo que intente inquietar al  espectador. La conexión entre mis imágenes es de importancia vital para mi.